ArgosTMS

Del presupuesto al albarán

Cómo pasa un proyecto por Argos TMS: partidas, traducción automática, revisión automática y cierre con factura.

Albarán manuscrito de 1969 de una librería de Barcelona.
Albarán de entrega, 1969. Fotografía: B25es. CC BY-SA 4.0. Wikimedia Commons.

En muchas agencias el presupuesto vive en una plantilla de Word, el proyecto en una hoja, y el albarán en un PDF aparte. Los estados se copian a mano. El error no es de traducción: es de proyecto.

Argos TMS trata ese recorrido como un solo objeto que cambia de estado.

Presupuesto

Se abre ficha: cliente, referencia, fichero original, idioma de origen e idiomas meta. Las partidas se generan por par. Volumen y tarifa pueden diferir entre idiomas. El informe sale en PDF con la referencia del presupuesto como nombre de archivo.

Si el cliente acepta, el presupuesto se exporta a proyecto. El proyecto nace con el fichero copiado y los encargos ya creados. No hay que volver a teclear los pares.

Encargos

Varios idiomas meta generan un encargo por par, no un único saco. En cada par el recorrido es el mismo: traducción automática del motor de ese tipo de texto y, a continuación, revisión automática con las reglas de ese motor. La segunda pasada no empieza hasta que la primera ha cerrado, y no vuelve a traducir de cero.

Entrega y cierre

Quedan fichero de salida y notas. Coordinación comprueba, adjunta factura si toca, marca entrega y pago, y cierra el proyecto. El proyecto queda consultable. Hay copia de seguridad de proyectos si quien coordina la tiene activada.

Nada de esto es espectacular. Es el trabajo que, si falla, cuesta una reclamación. El TMS está para que el estado del encargo no dependa de la memoria de quien coordinó aquel martes.