ArgosTMS

Qué es un TMS cuando se traduce por encargo

El presupuesto en una plantilla, el Word en una carpeta, el estado en la cabeza de quien coordinó. Argos junta eso en un proyecto.

Cabina de traducción inglesa en la Casa de la UNESCO, París, 1966.
Cabina de traducción, Casa de la UNESCO, 1966. Fotografía: Dominique Roger / UNESCO. CC BY-SA 3.0 IGO. Wikimedia Commons.

Una agencia de traducción no tiene un problema de «ventana de segmentos». Tiene un problema de proyecto. El Word está en una carpeta. El presupuesto, en una plantilla. La tarifa, en un correo de hace un año. El estado del francés, en la cabeza de quien coordinó el martes. Cuando el documento vuelve, hay que reconstruir si lo entregado es lo presupuestado, y si el término marcado en rojo la vez anterior ha vuelto a salir mal.

Eso no se arregla con otra pantalla. Se arregla si presupuesto, fichero, motor, revisión y albarán son el mismo objeto.

Lo que tiene que sostener el proyecto

El encargo típico es un Word, un Excel, a veces un PowerPoint: hay que traducirlo sin romper tablas ni numeración, contarlo, pasarlo por el motor de ese par y de ese tipo de texto, revisarlo con las reglas de ese material, devolver el fichero y cerrar. Hasta ahora ese recorrido se reparte entre plantillas, el Word y la cabeza de quien coordinó.

Argos deja el proyecto en un solo objeto. Cada combinación puede llevar varios motores a medida, por tipo de texto —patentes, jurídico, prospectos, el que haga falta—, con las reglas de revisión de ese material. El editor está en el mismo sitio que las partidas y el albarán. La traducción automática y la revisión automática son dos pasos del mismo encargo. Un glosario del cliente es opcional. El mismo TMS sirve a un bufete, una universidad o una entidad estatal que traduzca con regularidad.

Lo que duele si falta una pieza

Si solo hay editor, el presupuesto se copia a mano. Si solo hay presupuesto, el término no entra en el borrador. Si se traduce «en el Word», la corrección de la página 2 no llega a la 40 y el recuento es una estimación de pasillo. Si se pregunta a un modelo de chat sin acceso al proyecto, inventa el estado.

El TMS está para que esas piezas no se separen. La IA se adapta al tipo de texto; el glosario, si lo hay, entra. No hay tarifas en esta web. Lo que hay es el recorrido —presupuesto, traducción, revisión, entrega, cierre— en un solo sitio.